martes, 31 de marzo de 2009

LA OSCURIDAD SE VUELVE DEL COLOR DE LA RISA

LA OSCURIDAD SE VUELVE DEL COLOR DE LA RISA

Ese compás imberbe de una noche callada,
de claustrofobia y mito y en mitad de mi alcoba,
apolilla cristales de tiempos de caoba
en la piel de los lustros que forjaron mi espada.

Razonando compendios de lógica dañada
parámetros zurcí donde alcanzó la escoba,
a mitad del camino se me durmió la loba
con el lúgubre intento de conquistar la nada.

La tarde está en mis pies. Se quema lentamente
la luz que hace un final de cruces sin castigo,
la sinfonía amable de una marcha precisa.

Vuelve otra vez el sol a despertar mi mente
con rosales de ayer y espacios sin postigo.
La oscuridad se vuelve del color de la risa.